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viernes, 26 de febrero de 2016

Canales de Comunicación en la Organización de la Empresa

La organización jerárquica de la empresa determina los principales canales de comunicación, así como la dirección de la información. La clasificación más frecuente establece la diferenciación entre comunicación vertical que a su vez puede ser ascendente o descendente, y comunicación horizontal.


Comunicación vertical descendente. Es la que se establece entre un mando y sus subordinados. Sus contenidos se refieren a instrucciones para realizar las tareas, información sobre la situación de los trabajos que se realizan, feedback al empleado sobre su rendimiento, coordinación entre los distintos departamentos y colaboradores, mantener la motivación alta o mantener informadas a las personas sobre las variables de la empresa. En este nivel de comunicación, el medio que se utiliza es muy importante para una información adecuada y una efectiva comprensión. Por ejemplo, para informar sobre un cambio muy importante para la empresa, lo mejor es convocar una reunión con todo el departamento. Para dar una noticia no tan relevante, es suficiente con un correo electrónico.


Comunicación vertical ascendente. Es aquella en los que los mandos inferiores se comunican con sus superiores. Proporciona la retroalimentación que necesitan los jefes para saber si la comunicación que ellos emiten es efectiva y sirve para dar voz a los empleados, quienes pueden aportar iniciativas y expresar sus inquietudes. La comunicación ascendente permite conocer las necesidades y expectativas de las personas, facilitando su satisfacción. Son herramientas propias de la comunicación ascendente el buzón de sugerencias, las encuestas de actitudes, las reuniones departamentales y los correos electrónicos. Cuando las inquietudes son personales, lo mejor para guardar la privacidad es a través de una reunión personal entre el empleado y su jefe.


Comunicación horizontal. Es el intercambio de mensajes entre miembros de un mismo nivel jerárquico. El intercambio se puede dar entre compañeros de un mismo grupo de trabajo


Las empresas son propensas a incentivar más entre un estilo vertical o uno horizontal. La empresa tradicional tiende a la verticalidad: al haber muchos rangos jerárquicos en el organigrama, es inevitable que con la comunicación sea lenta y el feedback que se reciba no sea fiel. Aunque ahora el correo electrónico permite el envío de mensajes inmediatos en ambas direcciones –ascendente y descendente–, el verdadero fruto de esta interacción se ve en lo que hacen los mandos superiores con esa información. Evidentemente, no es prioridad de una empresa tradicional la retroalimentación ascendente.


Mientras tanto, en las nuevas empresas, la tendencia es reducir la cantidad de jerarquías y delegar más responsabilidades a los empleados. En este caso, la comunicación acaba siendo más fluida, las herramientas que se utilizan son más dinámicas y modernas y el feedback es prácticamente inmediato. Al asumir más responsabilidades y participar con más incidencia en los resultados de la empresa, el empleado se siente más motivado a dar iniciativas y a producir mejor.