jueves, 7 de octubre de 2021

Análisis fundamental y bursátil: Ratios bursátiles

ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL 

Análisis fundamental y bursátil: Ratios bursátiles  

El análisis bursátil es un método de análisis cuyo fin no es el cálculo de un valor absoluto para una empresa, sino una comparación para determinar si esta empresa  está cara o barata en bolsa. Para estas comparaciones se emplean ratios bursátiles.  Para calcular estos ratios usaremos las cuentas de resultados y los balances, así como la  cotización de la empresa en bolsa.  

Hay que destacar que cuando se calcula un ratio, lo que nos interesa no es la rentabilidad  histórica, sino la rentabilidad futura, pues la rentabilidad de una empresa en el pasado no  es indicativa de su rentabilidad futura. Así que el primer paso es proyectar los datos  contables históricos de una empresa hacia el futuro, para poder calcular ratios que nos  sean verdaderamente útiles. A continuación analizaremos los ratios más significativos:  

Pay out  

Nos indica la proporción de beneficio que destina la empresa para pagar el dividendo a  sus accionistas:  

Es representativo de la política que sigue la empresa con respecto a sus accionistas a través  de la retribución, vía dividendo, que reciben de la sociedad.  

Per

El ratio precio/beneficio o Per (price earning ratios) es uno de los ratios más conocidos y  relaciona el valor en el mercado de una acción (cotización) y los beneficios que produce la  misma a su poseedor.  

El Per es el ratio de rentabilidad de una acción, pero expresada en términos anglosajones,  es decir en vez de expresar la rentabilidad en porcentaje sobre la inversión (es decir en  tanto por ciento de rentabilidad), lo expresa a la inversa, definiendo el Per como la  cantidad de pesetas que hay que invertir para obtener una peseta de beneficio. Por ejemplo  si una empresa tiene un Per de 10, querrá decir que es necesario invertir diez pesetas para  obtener una peseta de beneficio, análogamente un Per de 4 significa una inversión de  cuatro pesetas para obtener una.  

El Per se utiliza para distinguir entre las empresas cuyos beneficios se pagan "caros" y las  empresas cuyos beneficios se pagan "baratos". Cuanto más bajo es el Per, más barata está la  empresa en bolsa. La utilidad del Per es universal y se puede aplicar este ratio a todo tipo  de empresas, sin perjuicio del sector. Por esta razón el Per es el ratio de análisis bursátil  más empleado de todos.  

Valor contable de una acción  

Es la relación entre los recursos propios de una empresa y el número de acciones en que  se divide su capital social.  

El valor contable de una acción expresa de forma objetiva, sin tener en cuenta las  consideraciones del mercado, el valor de una acción en función de su valor desde un  punto de vista contable. Lógicamente este valor no tiene en cuenta las posibilidades  futuras de la empresa, tanto si son positivas como si son negativas.  

Un ratio que se deduce del valor contable de una acción es la relación entre este valor  contable y el precio del mercado, es decir la cotización. Este nuevo ratio nos indicaría la  proporción entre lo que vale una acción en el mercado, respecto a su valor contable y es  una indicación de lo "caro" o "barato" que se encuentran estos títulos en bolsa.  

Este ratio es útil sobre todo para comparar compañías industriales y financieras, y es  menos útil para comparar entre compañías de servicios no financieros, donde  generalmente se encuentran ratios muy altos.  

Rentabilidad por dividendo  

La rentabilidad por dividendo representa la rentabilidad en efectivo recibida por un  accionista a lo largo de un año.  

La rentabilidad por dividendo, junto con las plusvalías, son los componentes de la  rentabilidad total de una inversión en bolsa. Cuando más alta es la rentabilidad por  dividendo, mejor es para el accionista.  

La rentabilidad por dividendos es un ratio muy útil para comparar entre empresas de  negocio relativamente estable y con un pay out elevado. Las empresas más rentables son  las autopistas y las eléctricas con una rentabilidad por dividendo, próxima al tipo de interés  a corto plazo. Por el contrario, las empresas en crecimiento o expansión tienen una  rentabilidad baja, pues dedican sus beneficios a nuevas inversiones en el negocio.  

Valor de empresa  

Es un concepto financiero que mide el valor de mercado del capital empleado más la  deuda financiera neta.  

Cuando más bajo es el ratio, más barata es la empresa. Es decir, cuanto más ingresos  puede generar una empresa con un determinado nivel de capital empleado, mejor. Este  ratio es parecido al Per, siendo la única diferencia que el valor de empresa mide la  rentabilidad de todo el capital invertido y el Per mide la rentabilidad de sólo el capital  aportado por los accionistas.  

Análisis fundamental y bursátil: Epílogo  

Cerramos esta introducción con el análisis fundamental y bursátil esperando que sea una ayuda para todos. Sabemos que la bolsa no es una ciencia exacta y que ningún  sistema de análisis asegura el éxito al cien por cien, pero también sabemos que un  mejor conocimiento del mercado, de sus características y de sus métodos de análisis son  hoy en día imprescindibles para cualquier inversor que espere obtener beneficios en bolsa.  

Esperamos que el análisis fundamental y bursátil, junto con sus conocimientos y  experiencia en bolsa, más la ayuda y consejos del Semanario Bursátil FORECAST, sean el  preludio de una etapa fructífera en los mercados de valores nacionales.  

Atentamente  

Pedro A. Valin 

Director de Forecast, S.A.  


Análisis fundamental y bursátil: Los ratios más importantes (2)

ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL 

Análisis fundamental y bursátil: Los ratios más importantes (2)  

Una vez conocidos los ratios de actividad y liquidez, pasaremos a definir los ratios  de solvencia y los ratios de rentabilidad de una empresa.  

Ratios de solvencia

En general los ratios de solvencia comparan las aportaciones de los accionistas a la  empresa con las fuentes de financiación externas, es decir comparan el capital propio con  las deudas.  

Ratio de solvencia:  

Es uno de los ratios más conocidos, que compara las deudas totales con el capital propio.  Interesa lógicamente que sea lo menor posible.  

Ratio de apalancamiento:  

Es semejante al anterior y mide las proporciones entre total de las deudas con los fondos  propios, es decir mide la proporción de fondos totales proporcionados por los acreedores.  Lógicamente también interesa que sea lo menor posible.  

Los problemas que pueden surgir al calcular los ratios anteriores son los derivados de  valorar los recursos ajenos a largo plazo y los fondos propios. Para ello se puede tomar el  valor en libros, aunque siempre debería tomarse el valor de mercado de ambas partidas  siempre que ello sea posible. En general estos ratios de solvencia o apalancamiento indican  siempre el mayor o menor empleo de recursos ajenos en una empresa.  

Cuanto mayor es la proporción de recursos ajenos, mayor será el beneficio esperado,  aunque también será mayor el riesgo de estos beneficios, y en definitiva el riesgo de esta  acción. Existe toda una teoría sobre la estructura del capital óptimo de una empresa, de la  cual podemos extraer las siguientes conclusiones.  

La estructura óptima de capital de una empresa es aquella que maximiza los beneficios de  una empresa, es distinta a la que maximiza su valor en bolsa. Es decir, los beneficios por  acción (BPA), se consiguen con un nivel de apalancamiento superior a aquel con el que se  consigue la máxima cotización en bolsa. Las razones son de índole fiscal y por el temor a  una posibilidad de quiebra.  

Los ahorros fiscales que suponen los gastos financieros hacen pensar que cuanto más  endeudada esté una empresa, mayor valor tiene y más alta debería ser su cotización. Sin  embargo esto genera una mayor posibilidad de quiebra, cuando se llega a niveles de  endeudamientos altos y un mayor riesgo de los beneficios en el futuro.  

Ratios de rentabilidad

Miden la capacidad de la empresa para generar ingresos por encima de sus gastos. En  general comparan el beneficio entre distintas partidas contables. Todos ellos han de ser lo  más elevados posibles.  

Margen bruto:  

Se define como la relación entre el beneficio bruto y las ventas.  

Margen de explotación:  

Es la relación entre el beneficio de explotación y las ventas.  

Margen de beneficios antes de impuestos:  

Es el beneficio antes de impuestos, relacionado con las ventas.  

Margen neto:  

Es semejante al anterior, pero relaciona el beneficio neto con las ventas.  

Retorno sobre activos antes de impuestos:  

Relaciona el beneficio neto más los gastos financieros, a los que se les deduce la tasa fiscal,  con el activo total.  

Retorno sobre activos después de impuestos (ROA):  

Es la relación entre los beneficios antes del pago de intereses e impuestos respecto a los  activos totales medios.  

Retorno sobre fondos propios (ROE):  

Es un ratio, muy usado junto al anterior, y relaciona el beneficio de explotación con los  fondos propios más la deuda.  

Retorno sobre capitales invertidos (ROIC):  

Es menos empleado que los anteriores y relaciona el beneficio de explotación con los  fondos propios más la deuda. 

ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL: LOS RATIOS MÁS IMPORTANTES (I)

ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL 


ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL: LOS RATIOS MÁS IMPORTANTES (I)  

En el análisis fundamental existen cuatro tipos de ratios en función del concepto a analizar: ratios de actividad, ratios de liquidez, ratios de solvencia y ratios de  rentabilidad.  

RATIOS DE ACTIVIDAD  

Miden la eficiencia de la empresa, según el uso de sus activos, comparando las ventas con  las inversiones. Se clasifican en dos grupos: a corto plazo y a largo plazo.  

Los principales ratios de actividad a corto plazo son:  

Rotación de almacenes:  

Mide las veces al año que se vende toda la capacidad de los almacenes y da una idea de la  eficacia de las ventas, interesa que sea lo más alto posible.  

Número medio de días de las existencias:  

Mide los días que pasan por las existencias en el almacén antes de ser vendidas, interesa  que sea lo más baja posible.  

Periodo de cobro:  

Especifica el tiempo que se tarda en cobrar las ventas que se realizan. A de ser lo menor  posible, pero es importante que se relacione con el periodo de pago.  

Rotación del fondo de maniobra:  

Mide las veces que las ventas a precio de venta superan al fondo de maniobra. Interesa  que sea lo más alta posible, pues los ratios de rotación bajos indican que la empresa tiene  problemas, porque los ingresos están inflados o porque los clientes no pagan o que hay  que reducir la producción porque las ventas disminuyen, etc.  

Los ratios de actividad a largo plazo más importantes son los de rotación de activo fijo y el  de rotación de activo total.  

Rotación de activo fijo:  

Relaciona la cifra de venta con el valor del inmovilizado o activo fijo. Interesa que se alto. 

Rotación del activo total:  

Es semejante al anterior y relaciona las ventas con el valor de todo el activo, es decir de  toda la empresa. Me interesa que sea alto.  

RATIOS DE LIQUIDEZ 

Miden la capacidad de la empresa para cumplir sus compromisos en el corto plazo, es  decir miden la liquidez de la empresa.  

Ratio de liquidez: 

Es un valor muy sencillo que relaciona el activo circulante con el pasivo circulante e  interesa que sea lo más elevado posible.  

Ratio de disponibilidad o prueba del ácido:  

Mide la capacidad de cumplir las obligaciones a corto plazo sin vender existencias, que  dentro del activo circulante suele ser la parte menos líquida. Interesa que sea elevado.  

  

Ratio de caja:  

Es uno de los ratios más clásicos y relaciona la parte más líquida del activo circulante con  el total del activo circulante. También interesa que sea lo más elevado posible, para  garantizar una buena liquidez en la empresa.  

Periodo de defensa:  

Es el tiempo, medido en días, en el que la empresa es capaz de hacer frente a las salidas de  caja, con los activos líquidos a corto que maneja en un momento determinado, sin  necesitar realizar ningún incremento de las ventas. Me interesa que sea lo más elevado posible.  

Ciclo de operaciones:  

Normalmente una compañía gasta parte de la caja en existencias, luego vende estas  existencias o productos a crédito y finalmente, una vez transcurrido el plazo de cobro,  recibe el dinero como pago de sus ventas. El ciclo de operaciones, es un ratio que mide el  tiempo en días que una empresa tarda en recuperar esa caja invertida en las existencias. Se  puede definir como el número de días necesarios para vender las existencias más el  periodo medio de cobro. Interesa que sea el menor posible.  

Ciclo de caja:

Es un ratio más completo que el anterior  


Análisis fundamental y bursátil: Cuenta de resultados (II)

ANÁLISIS FUNDAMENTAL Y BURSÁTIL 


Análisis fundamental y bursátil: Cuenta de resultados (II)  

Iniciamos la semana pasada el estudio de la cuenta de resultados, estudiando la  estructura de la misma, desglosando en tres partes. Cuenta de explotación, cuenta de  resultados extraordinarios y cuenta de resultados de la cartera de valores. Así mismo  analizamos la cuenta de explotación y ahora pasaremos a estudiar las otras partes de la  cuenta de resultados.  

Cuenta de resultados extraordinarios  

La cuenta de explotación muestra los beneficios que obtiene la empresa en su actividad  normal o típica, pero además la empresa puede tener beneficios o pérdidas en otras  actividades que no constituyen su actividad normal, como la venta de edificios o terrenos  que no utiliza, operaciones en bolsa, inversiones en actividades no relacionadas con su  actividad, etc. Las inversiones en bolsa y demás mercados financieros se reflejan en la  cuenta de resultados de la cartera de valores, y el resto de actividades “atípicas” en la  cuenta de resultados extraordinarios.  

La cuenta de resultados extraordinarios refleja el beneficio o la pérdida que obtiene la  empresa en operaciones independientes de su propia actividad. Los beneficios obtenidos a  través de esta cuenta son los conocidos “beneficios atípicos” y en muchas ocasiones se  ha usado para enmascarar los malos resultados obtenidos a través de la explotación normal  o típica de la empresa. De esta forma una empresa que incurra en pérdidas a través de la  explotación normal de su negocio, puede igualar los resultados totales de años anteriores a  base de la cuenta de resultados extraordinarios, obteniendo beneficios a través de la venta  de activos de la compañía (terrenos, sucursales, inmuebles, etc.).  

Pero este incremento de los beneficios se consigue a costa de disminuir el patrimonio de  la empresa, por lo que puede tener graves consecuencias a medio plazo. Incluso si se aplica  de forma reiterativa o abusiva puede finalizar descapitalizando a la empresa y restarle los  fondos necesarios para financiar nuevas actividades empresariales. 

Cuenta de resultados de la cartera de valores  

Por último, y dentro de la estructura de la cuenta de resultados, nos referimos a la cuenta  de resultados de la cartera de valores, que refleja el beneficio o las pérdidas que obtiene la  empresa en operaciones de su cartera de valores. En estas operaciones están incluidos,  tanto los valores propios como los de otras sociedades.  

Es lógico y deseable que la empresa obtenga beneficios financieros con su cartera de  valores, pero al igual que con la cuenta de resultados extraordinarios, no se puede aceptar  que estos beneficios disimulan las pérdidas padecidas en la actividad normal de la empresa,  reflejada en la cuenta de explotación. Esta cuenta solo debe ser una ayuda financiera a los  beneficios normales obtenidos por la empresa.  

Análisis por porcentajes y análisis por ratios  

Hay dos técnicas fundamentales en el análisis fundamental, que son el análisis por  porcentajes y el análisis por ratios. En general el análisis por porcentajes se aplica cuando  se comparan dos empresas entre sí, para determinar las diferencias entre ambas.  

El análisis por porcentajes se basa en el estudio de las cifras del balance y de la cuenta  de resultados, pero tomándose como porcentajes del activo total en el caso del balance y  como porcentajes de las ventas totales en la cuenta de resultados. Este sistema permite  comparar empresas de diferentes tamaños y también las cifras contables de una empresa a  lo largo del tiempo.  

El análisis por ratios se basa en el estudio y comparación de los diferentes ratios o  relaciones, que se deducen de los balances y cuentas de resultados de la empresa. Los  ratios se suelen clasificar en ratios de actividades, ratios de liquidez de solvencia y ratios de  rentabilidad.  

Resumen de conceptos básicos  

Pero antes de iniciar el análisis de ratios, revisaremos los conceptos básicos del análisis del  balance y de la cuenta de resultados, algunos ya los hemos repasado al finalizar el estudio  del balance, pero otros son nuevos y se usan específicamente en el análisis por ratios.  

Activo: Parte del balance que recoge todo lo que la empresa posee.  

Pasivo: Parte del balance que recoge lo que la empresa debe a las entidades  externas y a los accionistas.  

Activo circulante: Elementos del activo que se consumen en el ciclo normal  de producción y no constituyen patrimonio de la misma. Dentro del activo  circulante se encuentra el activo disponible que es el activo más líquido que  se puede disponer inmediatamente.  

Pasivo circulante: Deudas a corto plazo, que deben pagarse en el tiempo que  dura el ciclo normal de producción.  

Activos inmovilizado: Activo que se utiliza durante un largo periodo de  tiempo y no se consume en el ciclo productivo.  

Fondo de maniobra: Es el activo circulante menos el pasivo circulante.  

Fondo de los accionistas: Capital que se ha formado cuando se fundó la  empresa y posteriores ampliaciones de capital.  

Pasivo fijo: Medios de financiación que tiene la empresa a largo plazo.  

Capital total empleado: Deuda financiera, accionistas minoritarios y fondos  de los accionistas.  

Beneficio bruto: Ventas netas menos el precio de coste de estas ventas. 26

Análisis fundamental y bursátil: Cuenta de resultados (I)

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Análisis fundamental y bursátil: Cuenta de resultados (I)  

Una vez estudiado el balance, su estructura y las posibilidades y limitaciones del mismo, pasaremos a analizar el otro elemento básico en el estudio financiero y  contable de una empresa, nos referimos a cuenta de resultados.  

La cuenta de resultados  

La cuenta de resultados es un informe contable que recoge los flujos originados por la  gestión normal de la empresa, los resultados extraordinarios y los resultados de la cartera  de valores y su asignación a reservas o previsiones, dividendos, impuestos y remanente.  También se conoce como cuenta de pérdidas y ganancias, pues es un reflejo de lo que la  empresa ha ganado o perdido en un periodo concreto de tiempo.  

Como hemos dicho la cuenta de resultados refleja las pérdidas o ganancias que ha  obtenido la empresa a través de su actividad ordinaria y extraordinaria en un periodo  determinado de tiempo. Normalmente se considera como ciclo normal de actividad los  periodos de un año, que generalmente coinciden con el año natural, de forma que así se  pueden comparar las ganancias o pérdidas obtenidas. Por ejemplo, las empresas que  cotizan en bolsa, están obligadas a presentar sus resultados cada tres meses, coincidiendo  con los trimestres naturales vencidos.  

Ventajas de la cuenta de resultados frente al  balance  

Fundamentalmente la diferencia entre un balance y la cuenta de resultados estriba en que  un balance refleja la situación patrimonial de la empresa en una fecha determinada (es  decir es una "foto fija" de la situación de la empresa) y en cambio la cuenta de resultados  expresa las pérdidas o ganancias que se han tenido en la empresa en un periodo  determinado de tiempo (es decir es la "película" de la evolución de la empresa).  

Con estos datos, de la cuenta de resultados, es mucho más fácil y práctico analizar los  beneficios obtenidos por la empresa y determinar la procedencia de los mismos. También  se puede saber si estos beneficios o pérdidas, proceden de la actividad normal u ordinaria  de la empresa o por el contrario ha sido necesario acudir a la venta de activos para obtener  unos resultados extraordinarios que "maquillen" los resultados finales y presentar una  cuenta de resultados brillante que sea del agrado de los accionistas de la sociedad.  

Por el contrario, la cuenta de resultados no ofrece ninguna información acerca de la  solvencia o liquidez de la empresa, para lo que será necesario recurrir al balance. Incluso  para conocer la rentabilidad de la empresa es necesario acudir también al balance, ya que  en el pasivo del mismo, figuran las pérdidas y ganancias dentro del apartado VI de los  Fondos propios, aunque solo es de forma globalizada y por lo tanto no nos permite  conocer los flujos de estos beneficios o pérdidas.  

Estructura de la cuenta de resultados  

Al igual que el balance, la cuenta de resultados para facilitar su análisis y comparación con  otras cuentas de resultados de la misma empresa, pero de diferentes fechas, o para poder  comparar las cuentas de resultados de diferentes empresas, se divide en tres cuentas:  

Cuenta de explotación  

Cuenta de resultados extraordinarios  

Cuenta de resultados de la cartera de valores  

En cada una de estas cuentas se concentran los flujos de la empresa que se han producido  en el ciclo normal de explotación de la actividad de la empresa o los resultados que se han  producido por operaciones extraordinarias o atípicas y por las operaciones realizadas en la  cartera de valores de la empresa.  

Cuenta de explotación  

La cuenta de explotación nos permite conocer la rentabilidad que ha obtenido la empresa  a través de su propia actividad. Lógicamente estos resultados pueden reflejar beneficios o  pérdidas, durante periodos de tiempo determinados que generalmente son de un año, con  periodos trimestrales para seguir su evolución. Se debe destacar la importancia de la cuenta de explotación, pues es la que refleja la actividad básica de la empresa y es muy importante  que los beneficios provengan de dicha actividad.  

Junto con el balance, la cuenta de explotación son los documentos contables más  importantes para efectuar un estudio y permite obtener los primeros datos sobre una  empresa, siendo muy representativos respecto al conjunto del estudio que se realice sobre  la misma. La cuenta de explotación nos permite obtener información sobre los resultados  de las principales actividades de la empresa.  

Mediante la cuenta de explotación se puede apreciar los siguientes elementos de la  actividad normal u ordinaria de la empresa:  

La evolución de la cifra de ventas  

La evolución de la cifra de compras  

El margen bruto  

Los costes fijos y variables de la empresa  

Los gastos financieros  

El beneficio antes de impuestos  

Los intereses e impuestos  

El beneficio después de impuestos  

Los datos de la cuenta de explotación permiten conocer los resultados de la empresa y  sobre todo permiten comparar estos resultados con los que había conseguido la empresa  un año antes. Con la comparación de ambos datos se puede comprobar la evolución de  estas cifras y extrapolar estos resultados y proyectarlos hacia el futuro con lo que se puede  calcular la evolución futura de las principales cifras contables de la empresa.  

Por último debemos seguir destacando la importancia de la cuenta de explotación pues es  el reflejo de la actividad básica de la empresa y la que garantiza su futuro. Por ejemplo en  Endesa la producción y venta de energía eléctrica, en Acerinox la producción y  comercialización de acero inoxidable, en Pryca la venta de los productos que distribuye,  etc.