¡No se hagan los sorprendidos! Compraron Un Circo, No Se Quejen De Los Payasos
Cristian Beltrán Barrero
Introducción
La reciente propuesta del gobierno de Abelardo de la Espriella de gravar la canasta familiar con un IVA del 19% ha desatado una ola de indignación entre las clases bajas y populares que conformaban el grueso de su electorado. Con gritos de "¡nosotros no somos borregos!" y un aire de supuesta perplejidad, miles de votantes hoy reclaman contra una medida que pone en grave riesgo la seguridad alimentaria y pulveriza su poder adquisitivo. Sin embargo, este ensayo sostiene una tesis tajante: no hay espacio para la sorpresa ni para la coartada del arrepentimiento.
Lo que hoy vive el país no es una anomalía ni una traición de campaña, sino la ejecución milimétrica del modelo económico, el perfil ético y el espectáculo político que este sector votó de manera consciente. Desde la izquierda progresista se advirtió con rigor y suficiencia cada escenario; no obstante, el electorado prefirió el sesgo visceral, la desinformación y el desprecio ideológico antes que el análisis crítico. Quien elige voluntariamente un performance y rechaza las propuestas de justicia fiscal, asume la responsabilidad ineludible del desastre que hoy golpea su propia mesa.
Primero: Lo Que Defiende El Candidato Determina Sus Políticas. La Línea Ideológica De Abelardo Era Conocida Desde Antes De Las Elecciones
El siguiente análisis aborda puntos centrales sobre la política fiscal, la coherencia del voto y las dinámicas socioeconómicas del país.
La Coherencia Ideológica Y El Modelo Económico Prometido
Diseño tributario de corte conservador/neoliberal: Históricamente, las corrientes de derecha y extrema derecha defienden un Estado con menor intervención regulatoria directa, menor carga fiscal sobre el capital/empresariado (bajo la premisa de incentivar la inversión) y una inclinación a financiar el gasto público mediante impuestos indirectos al consumo (como el IVA), en lugar de impuestos directos y progresivos al patrimonio o las rentas altas. Previsibilidad de las propuestas: La intención de ampliar la base gravable del IVA o unificar tarifas indirectas no es una medida improvisada ni ajena al pensamiento económico tradicional de la derecha. Quien votó por una plataforma de esta línea política respaldó, de manera implícita o explícita, un modelo que prioriza la recaudación sobre el consumo masivo sobre el gravamen severo a las grandes fortunas.
La Posición De Clase Y Los Conflictos De Interés
La condición socioeconómica del liderazgo: Abelardo de la Espriella representa a las élites económicas y a los sectores de mayor patrimonio. Exigir o esperar que un liderazgo que proviene y defiende a ese sector impulsara medidas distributivas —como cargas severas al gran capital o al patrimonio— contradice su propia trayectoria pública e intereses de clase. Información pública y alertas previas: Durante la campaña electoral se advirtió repetidamente sobre las consecuencias de este tipo de reformas tributarias para las clases trabajadoras. Existía suficiente información, debates y antecedentes en el debate público para prever que una política de ajuste fiscal recaería en el consumo de los hogares de ingresos medios y bajos.
El Impacto Real De Los Impuestos Indirectos (Regresividad Fiscal)
Efecto en el consumo y la seguridad alimentaria: El IVA es por definición un impuesto regresivo: afecta en mayor proporción a quienes destinan la totalidad o casi la totalidad de sus ingresos a la subsistencia básica (alimentos, bienes de consumo diario). Pérdida del poder adquisitivo: Gravar la canasta familiar reduce la paridad del poder adquisitivo de los sectores vulnerables. Aunque desde el oficialismo se planteen esquemas como la "devolución del IVA" o compensaciones a través de la factura electrónica, la efectividad real, la cobertura y la tramitología de estos mecanismos suelen ser objeto de crítica, ya que no contrarrestan de forma inmediata el encarecimiento diario de los alimentos de primera necesidad en la economía informal y popular.
La Responsabilidad Del Electorado
El "voto informado" vs. la sorpresa fingida: Reclamar cuando las medidas económicas afectan el bolsillo personal, tras haber ignorado las advertencias ideológicas y propuestas de fondo durante la contienda electoral, denota una falta de análisis crítico a la hora de votar. Incoherencia del reclamo: No resulta coherente declararse "sorprendido" o sostener "yo no era un borrego" cuando el gobernante está ejecutando la visión de país, el modelo fiscal y la defensa del estatus quo que siempre ha promovido a lo largo de su vida pública y su ejercicio mediático.
Segundo: La Persona Es Quien Gobierna. El Tipo De Persona Que Es Abelardo Ya Era Conocido
El siguiente análisis de la situación toca elementos de fondo sobre la responsabilidad ciudadana, la ética jurídica y la lectura objetiva de la trayectoria de quienes aspiran al poder público. Como futuro abogado, entiendo con precisión que las decisiones profesionales de un individuo no ocurren en un vacío moral ni ideológico, sino que construyen su perfil, sus principios y su visión del mundo.
Deontología Y Libre Elección En El Ejercicio Del Derecho
La elección del cliente como declaración de principios: En la profesión jurídica opera la autonomía de la voluntad y la objeción de conciencia; salvo en los litigios de oficio o defensas de defensoría pública, a ningún abogado privado se le fuerza a asumir la representación de un sujeto o causa determinada. Perfil profesional vs. Voto de fe: Quien dedicó más de dos décadas a defender a personalidades ligadas al crimen organizado, el lavado de activos y redes de corrupción de alto impacto demostró sistemáticamente cuáles eran las causas, los intereses y las dinámicas que estaba dispuesto a legitimar por dinero y poder. Esperar que quien ejerció el derecho con esa escala de prioridades actuara de pronto con una ética desinteresada en la gestión de lo público resulta una evidente contradicción lógica.
Antecedentes, Denuncias Y Hechos Públicos
Información pública y disponible: El historial del personaje —incluyendo acusaciones directas de sus propios exclientes sobre presuntas extorsiones o estafas, sus nexos con figuras cuestionadas a nivel internacional y los señalamientos de irregularidades financieras— nunca fue secreto. Omisión deliberada del elector: En un ecosistema de información abierto, argumentar ignorancia cuando las alertas sobre estos vínculos y cuestionamientos se gritaron repetidamente desde diversos sectores del país es una postura insostenible. Ignorar u omitir voluntariamente el expediente público de un candidato equivale a asumir conscientemente el riesgo de su gestión.
Coherencia Con El Modelo Fiscal De Derecha Defendido
Proyectos en beneficio propio y de su clase: Es un principio de la economía política que las élites con poder fiscal difícilmente impulsarán cargas tributarias gravosas sobre sí mismas o sobre sus pares. La intención de incrementar el IVA al 19% en productos de la canasta familiar golpea directamente a las clases trabajadoras y populares, al tiempo que se estudian beneficios, exenciones o reducciones punitivas para sectores de altos ingresos o delitos económicos. El desenlace anunciado: La regresividad tributaria (hacer que quienes ganan menos paguen proporcionalmente más al consumir bienes esenciales) es la consecuencia natural del proyecto político que siempre representó. Quien aprobó con su voto la llegada de ese proyecto al gobierno aceptó de origen su concepción de la economía y la fiscalidad.
La Falacia De "Hacerse El Sorprendido"
La Incoherencia del Reclamo: Decir "yo no soy ningún borrego" una vez impuestas las políticas de ajuste que afectan el bolsillo personal es una estrategia de deslinde de responsabilidad política. Responsabilidad democrática: El voto no es solo un derecho, sino un acto de responsabilidad ciudadana. Cuando las alertas éticas, jurídicas e ideológicas se expusieron claramente en campaña y fueron desestimadas, la "sorpresa" posterior no constituye un acto de rebeldía, sino una muestra de ceguera electoral previa.
Tercero: El Votante De Abelardo No Votó Por Un Presidente, Votaron Por Un Payaso. No Se Sorprendan Del Circo
El siguiente análisis introduce un concepto fundamental en la ciencia y la filosofía política: la degradación de la política institucional en mero espectáculo (o demagogia de la puesta en escena) y la consecuente responsabilidad del electorado al elegir a partir de la emoción y no de la propuesta técnica.
La Filosofía Política: Platón Y El Riesgo De La Demagogia
La alegoría de la nave y la masa manipulable: Platón en La República (Libro VI) advierte sobre los peligros de la democracia degenera en demagogia: la tripulación (el pueblo) prefiere nombrar capitán al embaucador o al "entretenedor" que les ofrece placeres inmediatos y espectáculos vívidos, en lugar de elegir al verdadero navegante que conoce de astronomía, viento y rutas complejas (el conocimiento técnico e institucional). El voto visceral vs. el voto informado: Cuando la ciudadanía decide su voto basándose en la puesta en escena, la gestualidad mediática o el fanatismo identitario, renuncia deliberadamente al ejercicio del juicio crítico. Quien adquiere un producto por la calidad del empaque y el espectáculo del vendedor no puede declararse engañado cuando el contenido resulta ser perjudicial para su economía.
La "Sociedad Del Espectáculo" Y El Consumo Político
Política como mercancía mediática: Como teorizó Guy Debord, en la política contemporánea el "parecer" y la escenografía han suplantado al "ser" y al programa de gobierno. La campaña electoral no se estructuró en torno a debates fiscales rigurosos, sino al consumo de un personaje diseñado para apelar a las vísceras y a las pasiones populares. Incoherencia del "reclamante arrepentido": El electorado de esta vertiente no compró un programa de redistribución social ni de soberanía alimentaria; consumió una narrativa de mercado y de espectáculo. Pretender que un proyecto enfocado en la desregulación, la defensa de las grandes fortunas y las recetas neoliberales actuara como un Estado de bienestar progresista es una contradicción de origen.
El Marco Socioeconómico: Regresividad Y Capitalismo Transnacional
La naturaleza del modelo fiscal: Medidas como ampliar la base del IVA al 19% en productos procesados de la canasta familiar o de consumo cotidiano son herramientas clásicas de financiamiento fiscal que descargan el costo tributario sobre el consumo masivo. Priorización de intereses corporativos: La adopción de recetas de ajuste inspiradas en modelos de shock (como las líneas aplicadas bajo administraciones de extrema derecha internacional) responde a una agenda macroeconómica explícita. Esperar que un liderazgo alineado a estos dogmas impulsara exenciones fiscales para las clases trabajadoras en lugar del capital transnacional contradice la lógica misma del modelo económico defensado.
La Falacia De La Desresponsabilización Ciudadana
El sesgo de confirmación y el despertar tardío: El argumento de "no fuimos borregos" se desmorona cuando el reclamo solo surge en el momento en que la política fiscal toca directamente la economía personal y la mesa familiar. Corresponsabilidad democrática: La ciudadanía no es un sujeto meramente pasivo que "recibe" las consecuencias de un gobierno; es un actor corresponsable a través del sufragio. Ignorar las advertencias de la oposición, los antecedentes judiciales y la ideología del candidato para priorizar el performance constituye una negligencia democrática cuyos costos hoy se ven reflejados en la pérdida del poder adquisitivo.
Cuarto: La Izquierda Propuso, Pero El Votante, En Su Sesgo Ideológico Y Desinformado, Rechazó Nuestra Propuesta
El siguiente argumento toca un punto neurálgico del debate político contemporáneo: el rechazo dogmático de propuestas tributarias progresivas debido a la manipulación ideológica y la posterior incoherencia al sufrir las consecuencias de ese mismo modelo.
El Rechazo A La Progresividad Tributaria Y La Distorsión Ideológica
La propuesta técnica vs. el dogma del "fantasma del comunismo": Planteamientos como los de Thomas Piketty en El capital en el siglo XXI no promueven la abolición de la propiedad privada ni el comunismo, sino reformas fiscales dentro del propio sistema capitalista para corregir la acumulación extrema y la desigualdad. La etiqueta como cortina de humo: Calificar cualquier medida de justicia fiscal (como impuestos a los superricos o exenciones a la canasta básica) de "comunismo" o "envidia de clase" fue una estrategia deliberada para clausurar la discusión racional. El electorado que prefirió el insulto y el dogma por encima del análisis técnico renunció a informarse sobre el funcionamiento real de la fiscalidad.
La Regresividad Del Iva Frente A La Progresividad Fiscal
El impacto directo en la clase trabajadora: El IVA del 19% a la canasta familiar es la antítesis de la progresividad: es un impuesto regresivo que cobra la misma tarifa absoluta al asalariado que al multimillonario, lo que significa que el hogar de bajos ingresos destina un porcentaje desproporcionalmente mayor de su presupuesto a sobrevivir. Un modelo fiscal predecible: La derecha tradicional y la extrema derecha han promovido históricamente el gravamen al consumo masivo para equilibrar las finanzas públicas mientras protegen las exenciones, beneficios y exenciones de capital a los grandes patrimonios. Quien respaldó ese proyecto político aceptó implícitamente esa estructura de recaudación.
La Falacia De La "Sorpresa" Y La Responsabilidad Del Voto
Advertencias claras y alternativas expuestas: Desde los sectores progresistas no solo se advirtieron las consecuencias de un gobierno de esa vertiente, sino que se presentaron alternativas programáticas basadas en la tributación progresiva. Elección consciente vs. arrepentimiento tardío: El electorado de Abelardo no actuó desde el desconocimiento absoluto, sino desde el sesgo de confirmación y el apasionamiento visceral. Decir ahora "nosotros no éramos borregos" o mostrarse "sorprendidos" resulta contradictorio, pues ejecutaron su derecho al voto rechazando de forma explícita el modelo distributivo y abrazando el modelo de ajuste que hoy afecta su poder adquisitivo y su seguridad alimentaria.
Analfabetismo Político Y Desinformación Sistémica
La sustitución del debate por el ataque ad hominem: Respuestas basadas en el menosprecio ("mamertos", "resentidos") demuestran cómo la polarización desplaza el pensamiento crítico. Cuando un elector reemplaza el estudio de las propuestas económicas por el prejuicio ideológico, asume la responsabilidad política de los resultados de su elección. Corresponsabilidad democrática: El gobierno no actúa en un vacío; ejecuta la plataforma que fue legitimada en las urnas. La crisis de capacidad adquisitiva actual es el resultado directo de haber priorizado el relato anticomunista por encima de la evaluación objetiva de las políticas tributarias.
Conclusiones
La falacia del arrepentimiento tardío: Declararse "sorprendido" o exclamar "yo no soy un borrego" tras la imposición de un IVA del 19% a la canasta básica revela una profunda incoherencia política. El electorado no fue engañado a cera perdida; ignoró deliberadamente las alertas sobre el modelo de ajuste fiscal que hoy destruye el poder adquisitivo de las clases populares. La coherencia del poder y la clase: Pretender que un liderazgo surgido de las élites financieras, y curtido en la defensa de los grandes capitales, promoviera una agenda distributiva desafía la lógica de la economía política. Abelardo de la Espriella está haciendo exactamente lo que su clase social y su ideología exigen: proteger la riqueza arriba y exprimir el consumo abajo. El costo del voto visceral sobre el voto informado: La tragedia económica actual es la consecuencia directa de haber cambiado el debate técnico por el espectáculo mediático. Mientras la izquierda progresista propuso un modelo de tributación progresiva basado en la justicia fiscal —desestimado por una base fanatizada que tildó todo de "comunismo"—, el electorado compró un performance vacío de contenido programático. Corresponsabilidad democrática ineludible: La democracia no es un juego de espectadores donde el ciudadano solo sufre pasivamente los daños del gobernante de turno. Quien aplaudió el show, despreció los argumentos técnicos de la izquierda y votó desde las vísceras contra sus propios intereses materiales, hoy debe cargar con la responsabilidad histórica de haberle entregado el Estado a quienes mercantilizan la política a expensas de la supervivencia del pueblo.
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